Ruy López de Segura

Rodrigo López de Segura nació en Zafra (Badajoz, España) seguramente en 1540 y murió en Madrid hacia 1580, aunque estas fechas no son del todo seguras, y está considerado como el jugador de ajedrez más fuerte de su época. Los padres eran mercaderes acomodados, con casa y escudo en la Plaza Grande. Fue clérigo de la parroquia de la Candelaria en Zafra y más tarde pasó a la corte de Felipe II, en condición de confesor y consejero real. Considerado campeón del mundo al menos entre 1570 y 1575.

Desde joven Ruy López fue un enamorado del ajedrez y se dice que uno de los que más influyó en él fue Damiano, quien había publicado un libro en 1512 y que López estudió. En 1560 llegó a Roma por asuntos eclesiásticos y allí derrotó a los mejores ajedrecistas italianos. Repitió su hazaña en 1573 durante el pontificado de Gregorio XIII y es importante señalar que Italia era por esa época el más importante centro ajedrecístico de Europa, especialmente Roma. Había vencido dos veces a Leonardo da Cutri, y era considerado el mejor jugador del mundo. Emulando a Damiano escribió su libro «Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez, muy útil y provechosa para los que de nuevo quisieren depreder a jugarlo, como para los que ya lo saben jugar», publicado en Alcalá de Henares en 1561. Ruy López difundió el lance de la captura al paso, al usarlo con frecuencia en sus partidas.

Muchos historiadores del ajedrez lo consideran como el Primer Campeón del Mundo y como creador de la teoría del ajedrez. También es destacable que practicó con éxito la modalidad del juego a ciega. El rey Felipe II le colmó de honores por su fama en el ajedrez. En 1575, Felipe II invita a un torneo en su corte y así se reunieron en Madrid los dos mejores ajedrecistas italianos de su época: Giovanni Leonardo di Bona y Paolo Boi, apodado el Siracusano, junto con los españoles Ruy López y Alfonso Cerón, de Granada. Esta prueba es calificada por los historiadores como el primer Torneo Internacional de Maestros y la primera en ser documentada, como ejemplo veremos la siguiente partida que a criterio de muchos es la primera vez que se juega un Gambito de Rey. El torneo lo ganó Leonardo da Cutri; recibió como premio mil ducados, una capa de armiño y su lugar de nacimiento, durante veinte años, estuvo exento de pagar tributos. Felipe II envió sus felicitaciones a Juan de Austria en una carta fechada el 22 de agosto de 1575.

Ruy López—Cutri, L da [C30] Madrid, 1575

1.e4 e5 2.f4 El gambito de rey era el arma predilecta de los maestros de aquella época. Años más tarde fue que Ruy López ideó su famoso planteo. 2…d6 3.Ac4 c6 4.Cf3 Ag4 Leonardo cae en la trampa dando tema a Ruy López para una combinación que actualmente conocen hasta los jugadores principiantes. 5.fxe5 dxe5 6.Axf7+ Rxf7 7.Cxe5+ Re8 8.Dxg4Las blancas tienen ya dos peones de ventaja y posición ganadora. 8…Cf6+ 9.De6 De7 10.Dc8+ Dd8 11.Dxd8+ Rxd8 12.Cf7+y las negras ante la inminente pérdida de la torre se rinden. 1-0 Esta victoria le dio a Ruy López fama internacional.

Sus estudios sobre la apertura española (que también lleva su nombre) fueron fundamentales para el progreso del juego. El tratado de ajedrez del zafrense ha sido objeto de numerosos estudios y se ha considerado como base fundamental de la teoría ajedrecística. Su apertura sigue vigente aún y ha sido analizada y puesta a prueba en la práctica del ajedrez moderno por los más grandes maestros. Aparece en su tratado como Apertura IX.

Planteamiento de la apertura española

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5

Aperturas de Ruy López que parecen en Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez

Por su importancia histórica, presento ante ustedes la totalidad de Aperturas y análisis de este español del siglo XVI, publicadas en su libro ya citado y de donde arranca toda la teoría del ajedrez moderno, según muchos historiadores del ajedrez. Las aperturas van numeradas en romano como era la costumbre en su época.

Apertura I [C20]

1.e4 e5 2.c3 Cf6 3.Dc2 Ac5 4.f4 [4.Cf3 Cc6 5.Ab5 d6 6.d4 exd4 7.cxd4 Ab4+ 8.Cc3 Ad7 9.0-0! Ya aquí comenzamos a ver algunas jugadas de lo que luego va a convertirse en la Apertura Española.]4…Axg1 [4…Cg4 5.Cf3 Cf2 6.d4 exd4 7.Dxf2+-; 4…exf4 5.d4 Ab6 6.Axf4+=]5.Txg1 exf4 6.d3 Ch5 7.Df2 g5 [7…Df6 8.Ae2 g6 9.Axh5 gxh5 10.Axf4±]8.Ae2 Cg7 [8…Cf6 9.g3 fxg3 10.hxg3 Cg8 11.Tf1 Ch6 12.Dh2 Cg8 13.Dh5+-]9.g3 fxg3 10.Dxg3 h6 11.h4 f6 [11…Ce6 12.hxg5 Tg8 13.Dh2 hxg5 14.Ag4 De7 15.Dh7 Tg7 16.Dh8+ Df8 17.Dh6 Tg6 18.Dxf8+ Cxf8 19.Af5+-]12.e5 Cf5 13.Dg4 Cxh4 14.Dh5+ Rf8 15.Axg5 fxg5 16.Tf1+ Rg8 17.Df7 ++

Apertura II [C24]

1.e4 e5 2.Ac4 Cf6 3.d3 Ac5 4.f4 d6 [4…d5 5.exd5 Cg4 6.Ch3 Dh4+ 7.Rf1 Cf2 8.De1 Axh3-+ Las negras ganan.]5.Cf3 Cg4 6.De2 Af2+ 7.Rd1 Ab6 8.Tf1 Cc6 9.h3 Cf6 10.Ab5 Ad7 11.Axc6 Axc6 12.fxe5 dxe5 13.Cxe5 Axe4 14.Cg4+- Las blancas ganan.

Apertura III [C23]

1.e4 e5 2.Ac4 c6 3.De2 Ac5 4.f4 [Si 4.Axf7+ Rxf7 5.Dc4+ d5 6.Dxc5 dxe4 Si 7.Dxe5 Las negras tienen mejor juego].4…Axg1 [4…exf4 5.Cf3 Ab6 6.d4 g5 7.h4 g4 8.Ce5 Ch6 9.Axf4 Axd4 10.c3 Axe5 11.Axe5 f6 12.Ad6+-]5.Txg1 exf4 6.d4 Dh4+ 7.g3 fxg3 8.Txg3 Cf6 9.Ag5 [9.Cc3 Ch5 10.Axf7+ Rxf7 11.Ag5 Cxg3 (11…Cf4 12.Dc4+ d5 13.Cxd5 Dxh2 14.Axf4+-)12.Df3+ Re8 13.Axh4 Las blancas ganan].9…Dh5 10.Dg2 h6 11.Ae2 Dg6 12.Ad2 Dh7 13.e5 Dxc2 14.exf6 Dxb2 15.fxg7 Tg8 16.De4+ Rd8 17.Dh4+ Rc7 18.Tb3 Dxa1 19.Af4+ d6 20.De7+ Ad7 21.Axd6+ Rc8 22.Df8+ Txf8 23.gxf8+ Ae8 24.Dxe8 ++

Apertura IV [C23]

1.e4 e5 2.Ac4 Ac5 3.c3 Cf6 4.d4 Ab6 [4…exd4 5.cxd4 (5.e5 Ce4 6.Ad5 f5 7.Axe4 fxe4 8.cxd4 Las blancas tienen buen juego).5…Ab4+ 6.Ad2 Axd2+ 7.Cxd2 Las blancas tienen buen juego]. 5.dxe5 Cxe4 6.Axf7+ Re7 [6…Rxf7 7.Dd5+ Re8 8.Dxe4 Las blancas tienen buen juego].7.Dd5 Axf2+ 8.Re2 Df8 [8…Axg1 9.Txg1 Df8 10.Tf1±]9.Ah5 Axg1 10.Dxe4 Df2+ 11.Rd1 h6 12.Dg6 Tg8 13.Cd2 Cc6 14.Ce4 Cxe5 15.Ag5+ hxg5 16.Dxg5+ Las blancas ganan.

Apertura V [C23]

1.e4 e5 2.Ac4 Ac5 3.De2 d6 [3…Cc6 4.c3 d6 5.f4 exf4 6.Cf3 g5 7.h4 g4 8.Cg5 Ce5 (8…Ch6 9.d4 Ab6 10.Axf4 De7 11.Tf1±) 9.d4 Cxc4 10.Dxc4 De7 11.dxc5 h6 12.cxd6 cxd6 13.Dxf7+ Dxf7 14.Cxf7 Rxf7 15.Axf4±]4.c3 Cf6 [4…Cc6 5.f4 exf4 (5…Axg1 6.Txg1 exf4 7.d4 Dh4+ 8.g3 fxg3 9.Txg3 Cf6 10.Ag5 Dh5 11.Dg2 Cg4 12.Ad2 Cxh2 13.Ae2 Las blancas ganan).6.d4 Dh4+ 7.Rd1 Ag4 (7…Ab6 8.Cf3 Dg4 9.h3 Dg3 10.Cbd2 Cf6 11.Te1 Ch5 12.e5±)8.Cf3 Axf3 9.Dxf3±]5.f4 Axg1 6.Txg1 exf4 7.d3 g5 8.g3 fxg3 9.Axg5 gxh2 10.Dxh2 Tg8 [10…Cbd7 11.Tf1 Tg8 12.Dxh7 Cxh7 13.Axf7+ Rf8 14.Axd8 Las blancas ganan].11.Axf6 Txg1+ 12.Dxg1 Dxf6 13.Dg8+ Rd7 14.Axf7 De7 15.Dxh7+- Las blancas tienen buen juego.

Apertura VI [C41]

1.e4 e5 2.Cf3 d6 3.Ac4 c6 4.c3 d5 5.exd5 cxd5 6.Ab5+ Ad7 7.Axd7+ [7.Db3 Axb5 8.Dxb5+ Dd7 9.De2 f6!] 7…Cxd7 8.Db3 e4 9.Cd4 Cdf6 10.Db5+ Dd7 11.Dxd7+ Rxd7! Las negras tienen buen juego.

Apertura VII [C42]

1.e4 e5 2.Cf3 Cf6 3.Cxe5 Cxe4 [3…De7 4.d4 d6 5.Cf3 Dxe4+ 6.Ae2 Af5 7.c3 Cbd7 8.Cbd2 Dc2! Las negras tienen buen juego].4.De2 De7 5.Dxe4 d6 6.d4 f6 7.f4 dxe5 8.dxe5 Cd7 [8…fxe5 9.fxe5 Cd7 10.Af4 g5 11.Ag3 Ag7 Las negras recuperan el peón].9.Cc3 fxe5 10.Cb5 Cf6! Las negras tienen buen juego.

Apertura VIII [C53]

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5 4.c3 De7 5.d4 [5.d3 d6 6.Cg5 Cd8!]5…exd4 6.cxd4 Dxe4+ 7.Rd2 [7.Ae3 Ab4+!]7…Ab4+ 8.Cc3 Dg4! Las negras tienen un magnífico juego.

Apertura IX [C64]

Es en esta apertura donde se comienza a ver los principios de la Apertura Española o Ruy López.

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 Ac5 [3…d6 4.Axc6+ bxc6 5.d4±]4.Axc6 [4.c3 A) 4…d6 5.d4 exd4 6.cxd4 Ab4+ 7.Cc3 Ad7 8.Ag5 Cf6 9.Dd3 De7 10.Cd2 Axc3 11.bxc3±;B) 4…Cge7 5.d4 exd4 6.cxd4 Ab4+ (6…Ab6 7.d5 Cb8 8.Cc3 0-0 9.Cg5 f6 10.Cf3 c6 11.Aa4 d6!)7.Cc3 d5 8.exd5 Dxd5!;C) 4…De7 5.Axc6 dxc6!]4…dxc6 5.Cxe5 [5.0-0 Cf6!]5…Dd4 [5…Axf2 6.Rxf2 Dd4+ 7.Re1 Dxe5-+]6.Cd3 [6.De2 Dxe5-+; 6.Cg4 Dxe4 7.Ce3 Axe3 8.dxe3 (8.fxe3 Dxg2 9.Tf1 Ag4 Las negras ganan).8…Dxg2 9.Tf1 Ag4-+]6…Dxe4 7.De2 Dxe2 8.Rxe2 Ab6 9.c4 Af5 10.Ce1 Cf6 11.d3 Rd7 12.Ae3 The8 13.Rd2 Axe3 14.fxe3 Tad8 15.Cc3 Cg4 16.Cd1 Rc8 Las negras tienen mejor juego.

Apertura X [C34]

1.e4 e5 2.f4 exf4 3.Cf3 Ce7 [3…Cf6 4.e5 A) 4…Ch5 5.g4 (5.d4 g5 6.Cfd2 Cg7 7.Ce4 Ae7 8.h4 Ce6 9.d5 Cc5 10.Cxc5 Axc5 11.Dh5 Ad4 12.hxg5 Axe5 13.g6 De7 14.gxf7+ Rd8 15.Ae2+-);B) 4…De7 5.De2B1) 5…Cd5 6.c4 Cb4 7.d4 g5 8.h3 d6 9.a3 C4c6 10.Cc3 g4 11.hxg4 Axg4 12.De4 Axf3 (12…f5 13.Dxf4 Axf3 14.gxf3 dxe5 15.Dxf5 exd4+ 16.Ce4±)13.gxf3 dxe5 14.Cd5 Dd6 15.dxe5 Cxe5 16.Axf4;B2) 5…Ch5 6.Cc3 c6 7.Ce4+-]4.d4 Cg6 5.Ac4 d6 6.Tf1 Ag4 7.c3 Ch4 8.Rd2 Cxg2 9.Tg1 Axf3 10.Dxf3 Ch4 11.Dxf4 De7 12.Tf1 Cg6 13.Axf7+ Rd8 14.Df5 Cd7 15.Rc2 Cf6 16.e5 dxe5 17.dxe5 Dxe5 18.Axg6 De2+ 19.Cd2 hxg6 Las blancas ganan.

Apertura XI [C33]

1.e4 e5 2.f4 exf4 3.Ac4 Dh4+ 4.Rf1 d6 [4…Ac5 5.d4 Ab6 6.Cf3 A) 6…Df6 7.e5 Dc6± (7…Df5 8.Ad3 Dg4 9.h3 Dg3 10.Cc3 Las blancas ganan);B) 6…Dg4 7.Axf7+ Las blancas ganan; 4…g5 5.Cf3 Dh5 6.d4 Cf6 7.De2 Cc6 8.e5 Cg4 9.Cc3 Ae7 10.Cd5 Ad8 11.h3 Ca5 12.Rg1 Ce3+-;4…Cf6 5.Cf3 Dh5 6.De2 g5 7.Ce5 (7.d4 d6 8.e5 dxe5 9.dxe5+, +-)7…Dxe2+ 8.Rxe2 d6 9.Cxf7 d5 Las blancas pierden una pieza].5.Cf3 Dg4 6.Rf2 Cf6 7.Te1 Mejor el blanco.

Apertura XII [C33]

1.e4 e5 2.f4 exf4 3.Ac4 Cf6 4.De2 Ac5 5.c3 Axg1 [5…g5 6.d4 Ab6 7.h4±]6.Txg1 g5 7.d4 De7 8.e5 Cg8 9.g3 fxg3 10.Txg3 h6 11.h4 [11.Dh5 Cf6 12.Txg5 a6 13.Dxf7+ Dxf7 14.Axf7+ Rxf7 15.Tg3 El negro gana pieza].11…f6 12.Dh5+ Rd8 13.Axg8 Txg8 14.Dxh6 d5 15.Dxf6 Dxf6 16.exf6 Te8+ 17.Rf2 gxh4 18.Tg7 Ae6 19.Ag5 Tf8 20.Cd2 Cd7 21.Te1 Af7 22.Te7 Las blancas ganan.

Apertura XIII [C33]

1.e4 e5 2.f4 exf4 3.Ac4 c6 [3…f5 4.exf5 Dh4+ 5.Rf1 f3 6.Ab3 fxg2+ 7.Rxg2!]4.Cf3 d5 5.exd5 cxd5 6.Ab5+ Cc6!

Apertura XIV [C29]

1.e4 e5 2.f4 Cf6 3.Cc3 Ab4 4.d4 exf4 5.Ad3 De7 6.De2 Cc6 7.Cf3 [7.e5 Cxd4 8.exf6 Cxe2 9.fxe7 Cxc3 10.a3 Aa5 11.Ad2!]7…g5 8.d5 Ce5 9.Cxg5 Cxd5 10.exd5 Dxg5 11.g3 Rd8 12.Axf4 Cxd3+ 13.Dxd3 Te8 14.Rd2 Dg6 15.The1 Dxd3+ 16.Rxd3 d6 17.Txe8+ Rxe8 18.Te1+ Rd7 19.Ag5+-

Apertura XV [C30]

1.e4 e5 2.f4 d6 [2…Ac5 3.Cf3 d6 4.fxe5 (4.Ac4 De7 5.Cg5 Ch6 6.Dh5 Ag4 7.Axf7+ Dxf7 8.Cxf7 Axh5 9.Cxh8 Las negras ganan el caballo).4…dxe5 5.Cxe5 Dh4+ 6.g3 dxe4+ 7.De2 Dxh1 8.Cg6+ Ce7 9.Cxh8 Ah3 Las negras están mejor]. 3.Ac4 exf4 4.d4 Dh4+ 5.Rf1 Ag4 6.Cf3 Axf3 7.Dxf3 g5 8.Db3 Rd8 9.Axf7 Cf6 10.Cd2 f3 11.e5 dxe5 12.dxe5 Ac5 13.Dxf3 Cg4

A continuación, un hecho que deja ver muy bien como era este campeón español

«Hallábanse jugando al ajedrez en un salón del palacio del Escorial, el rey Felipe II y su capellán Ruy López; el primero, sentado en un amplio sillón, y el capellán arrodillado delante de él, sobre unos cojinetes. Los cortesanos permanecían silenciosos en un extremo del salón.

Felipe II estaba inquieto y de vez en cuando volvía la cabeza para mirar hacia la puerta de entrada. Abrióse ésta al fin y apareció el verdugo.

—¿Y bien —le preguntó el monarca—, está todo listo para la ejecución?

—Señor, el reo se resiste.

—¿Cómo ese eso?

—Porque si en calidad de noble desea que se le corte la cabeza, como magnate pide ser bendecido por un obispo.

—Concedido; hágase como él desea, pero que todo esté terminado para las tres.

—Señor, en la corte no hay ningún obispo; ayer murió el de Zamora y anteayer se ausentó el de Palencia.

El rey quedó un momento pensativo y de pronto, dirigiéndose a Ruy López le dijo:

—Levántate, obispo de Zamora, y vete a asistir al reo.

Ruy López, con todo el dolor de su corazón, se alzó y se dirigió a la cárcel para reconciliar al sentenciado, que no era otro que su amigo íntimo, el duque de Medina Sidonia, exfavorito de Felipe II.

Pronto estuvo hecha la reconciliación, quedando confesor y reo en amigable conversación. Y como aun faltaba mucho para hora de la ejecución, el duque, poniendo a prueba su temple de caballero, propuso a Ruy López matar el tiempo jugando una partida de ajedrez, proposición que fue aceptada, mandándose al momento por el juego.

Empezada la partida, los guardias, el alcalde y hasta el verdugo, se interesaron por el desarrollo del juego, pues la fama de Ruy López había trascendido a todas las esferas, y todos deseaban ver las hábiles jugadas del campeón del mundo, así como las de su rival, considerado como uno de los mejores ajedrecistas de la época. Se formó así lo que ahora se llama «la barra», e interesándose en la partida, pues todos conocían más o menos el juego, transcurrieron los contados minutos que de vida le quedaban al valeroso duque.

Al llegarla hora fatal, la partida se hallaba en un momento culminante, y el duque de Medina Sidonia, abstraído en la magnética atracción de la lucha, deseaba terminar la partida, pues había entrevisto una variante ganadora.

El jefe de la guardia y el ejecutor, entretanto, intentaron hacer cesar el juego a fin de emprender de inmediato el camino hacia el lugar del suplicio; pero el duque quería terminar la partida, y como el verdugo insistiese en su empeño e intentase hacer uso de la fuerza, el duque arrebató el hacha de manos del ejecutor y con gran valor y arrogancia exclamó: «Al que intente acercárseme le parto la cabeza».

No hubo, pues, más remedio que la lucha prosiguiese. La victoria correspondió al duque y una alegría incontenible lo substrajo por unos momentos a la dura realidad. Ruy López sonreía dolorosamente y más de uno de los forzados espectadores supuso que Ruy López había proporcionado generosamente ese instante de regocijo a su noble adversario, conocedor de su vanidad de ajedrecista, que moriría con la fama de una victoria sobre el campeón del mundo.

Terminada la partida, el duque, con paso firme, erguido, se dirigió al lugar del suplicio, no sin dirigir algunas bromas a Ruy López, como si con ellas deseara exteriorizar su temple de valiente caballero.

Creyendo Felipe II, al tocar las tres, que todo estaba concluido, dijo al conde… que había reemplazado al duque de Medina Sidonia en los favores del rey: «dadme el decreto referente al crimen y al castigo del ya difunto duque». El conde metió la mano en la escarcela, pero con tan mala suerte que, equivocando la bolsa, sacó y entregó al rey, en lugar del decreto real que éste le pedía, el plan de la conspiración con la lista de los conjurados, en la que él figuraba en primer término, apareciendo el duque de Medina Sidonia como acusado falsamente por quien pretendió suplantarlo en los favores del monarca e injustamente sindicado como jefe de aquella conspiración.

El rey, descubierta la verdad, mandó al momento a arrestar al conde, y aunque dudando de llegar a tiempo, ordenó suspender la ejecución.

Por fortuna, ésta se había retrasado por las circunstancias antes mencionadas, y aquella orden alcanzó a la comitiva en el camino al suplicio, resultando así que una partida de ajedrez salvó a un inocente de una pena tan atroz como inmerecida».

(Este relato que algunos autores españoles consideran ajustada a la verdad histórica fue tomado de: Revista Ajedrez, Buenos Aires, Argentina, marzo 1968, p.106—107).

Excepto la pequeña biografía el resto del artículo es de Mario Valverde López

Personajes ilustres de Zafra

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