Mijaíl Botvínnik

Mijaíl Moseíevich Botvínnik nació en San Petersburgo el 17 de agosto de 1911 y murió en Moscú el 5 de mayo de 1995. Aprendió a jugar a los doce años y a los dieciséis obtuvo en título de Gran Maestro. Después de la Revolución comunista en la recién nacida URSS, el ya asentado gusto por el ajedrez ruso se institucionaliza. En las células donde se discutían problemas políticos se comenzaron a organizar actividades paralelas. El Ajedrez fue una de las que más éxitos tuvo. No hay que olvidar que rusos eran Aliojin y Rúbinstein. Botvínnik creció en este ambiente. En todas las escuelas se celebraban torneos, y en muchas ocasione después de clase los alumnos se quedaban jugando; cuenta Botvínnik. Hoy en día nadie duda de que la extraordinaria pujanza del ajedrez soviético se debe a que en esta época el ajedrez se implantó, primero como ayuda al estudio y luego como asignatura en las escuelas. Todos los jóvenes soviéticos tienen la oportunidad de jugar al ajedrez y desarrollar un altísimo nivel sin necesidad de salir de su entorno. Con la apertura de la dictadura de la Unión Soviética, hubo una auténtica invasión de ajedrecistas en Europa y Estados Unidos, que nadie conocía y que ganaban todos los torneos a los que se presentaban; en de enero de 1991 por primera vez los diez primeros ajedrecistas de la lista ELO fueron soviéticos.Botvínnik es considerado el gran patriarca de la escuela soviética de ajedrez. Hasta el final de sus días estuvo al frente de la escuela, y los equipos de entrenadores y analistas. De sus manos han salido los grandes campeones soviéticos hasta finales del siglo XX.

El primer gran éxito de importancia lo obtuvo al quedar quinto en, con quince años, en el campeonato de la URSS de 1931, (poco antes se había licenciado en la escuela de Ingeniería) éxito que repitió en 1933. Este año empató un encuentro con Salo Flohr (5 a 5). En 1934 quedó primero en el torneo de Leningrado, por delante de Euwe. Su primer torneo fuera de la Unión Soviética fue el de Hastings de 1934, pero no quedó bien clasificado, per se desquitó en Moscú 1935, al quedar primero por delante de Flohr, Lasker y Capablanca. En 1936 quedó primero en Nottingham empatado con Capablanca, y por delante de Euwe, Aliojin, Lasker, Fine, Reshevsky y Flohr. Esto éxitos hicieron de él un héroe nacional.

En 1938 quedó tercero en el torneo de la AVRO, por delante de Aliojin, Capablanca y Reshevsky, pero por detrás de Keres y Fine, así que no pudo retar a Aliojin por en título mundial. En 1939 ganó el campeonato de la URSS. La segunda guerra mundial interrumpe la actividad ajedrecística y trabaja como ingeniero en una fábrica de los Urales. Tras la guerra gana dos torneos nacionales (1944 y 1945). En 1946 ganó el torneo de la Victoria, organizado por las potencias aliadas en Groninga.

Tras la muerte de Aliojin en posesión de la corona mundial la FIDE se hizo cargo de organizar un torneo por el título del mundo. El torneo se jugó en 1948 entre La Haya y Moscú (en el salón de columnas de la Casa del Sindicato obrero), a cinco vueltas y Botvínnik resultó claro vencedor. Él atribuyó su triunfo a que había cometido menos errores. Tras conseguir el título mundial Botvínnik no de prodigó en torneos. Casi lo único que jugaba era la defensa del título mundial y el torneo de la URSS.

Botvínnik defendió hasta en ocho ocasiones el título mundial, perdiéndolo y recuperándolo en tres ocasiones. Tras su derrota ante Petrosian, en 1963, comienza a pensar e retirarse, y cada vez espacia más sus apariciones. Durante la guerra fría, los planes quinquenales y el estajanovismo la figura de Botvínnik adquiere tintes míticos, poniéndole como modelo del hombre de acero, el hombre nuevo del socialismo.

Botvínnik reunió sus reflexiones y análisis en una magna obra titulada «Partidas Selectas» que se comenzó a publicar en 1949. Aquí se ve lo que hizo grande a Botvínnik: el énfasis en el análisis, el espíritu de superación, la disciplina rigurosa y un talento investigador de primer orden.

En 1963 Botvínnik pierde el título contra Petrosian. Se había suprimido el derecho de revancha automática, y Botvínnik renunció a intentar recuperar el título. Había sido campeón mundial durante casi 15 años. Posteriormente jugó algunos torneos, el más importante el de Wijk aan Zee de 1969. Su declive comenzó a ser patente en Berlín 1969, donde no pudo pasar de la séptima plaza.

En 1970 Botvínnik anuncia que abandona definitivamente el ajedrez para dedicarse a crear un programa electrónico capaz de ganar a los grandes maestros. Sin embargo, este programa nunca llegó a estar a punto, ya que nunca encontró el algoritmo que jugase como él lo hacía. Otros acabarían adelantándose.

Kótov decía de él que Botvínnik incorporó al juego lo que en la actualidad tiene de ciencia, y esto en todos los aspectos del juego: aperturas, medio juego, finales, preparación, análisis, etc. Y todo ello sin olvidar los aspectos artísticos.

El retiro de Botvínnik duró muchos años. Sólo tras la muerte de su esposa regresó para interesarse por los nuevos talentos y participar en la política del ajedrez mundial, y tomar partido en los duelos entre Kárpov y Kaspárov. Tras la caía de la Unión Soviética quedó atrapado en un sistema ya desaparecido, siendo fiel a sí mismo, aunque conservando sólo el respeto de quien lo fue todo en el mundo del ajedrez.

Campeonatos del mundo

Año: 1948
Ciudad: Den Haag (Holanda) y Moscú (Rusia)
Contrincantes: Cinco participantes; Botvínnik, Smyslov, Keres, Reshevsky, Euwe.
Resultado: Botvínnik 14 puntos, Smyslov 11 puntos, Keres 10,5 puntos, Reshevsky 10,5 puntos, Euwe 4 puntos.
Campeón: Botvínnik

Año: 1951
Ciudad: Moscú (Rusia)
Contrincantes: Botvínnik contra Brónstein
Resultado: 12 – 12
Campeón: Botvínnik (5 ganadas, 5 perdidas, 14 empatadas)

El encuentro por el título con Botvínnik fue trepidante. Brónstein era un joven talentosos muy bien preparado. Botvínnik no estaba del todo en forma, ya que se había dedicado a su profesión de ingeniero. Las condiciones eran un duelo a 24 partidas, y el aspirante debía ganarlo, en caso de empate Botvínnik retenía el título.

Año: 1954
Ciudad: Moscú (Rusia)
Contrincantes: Botvínnik contra Smyslov
Resultado: 12 – 12
Campeón: Botvínnik (7 ganadas, 7 perdidas, 10 empatadas)

Tras el susto con Brónstein Botvínnik se dedicó algo más al ajedrez. Jugó competiciones importantes en la URSS. Sus resultados no fueron del todo satisfactorios, pero era más por el progreso de los jugadores que por demérito suyo. También el juego de Botvínnik fue mejorando. En el primer encuentro con Smyslov la historia se repitió y terminó en tablas, pero en el segundo cayó derrotado.

Año: 1957
Ciudad: Moscú (Rusia)
Contrincantes: Botvínnik contra Smyslov
Resultado: 9,5 – 12,5
Campeón: Smyslov (6 ganadas, 3 perdidas, 13 empatadas)

Año: 1958
Ciudad: Moscú (Rusia)
Contrincantes: Smyslov contra Botvínnik
Resultado: 10,5 – 12,5
Campeón: Botvínnik (7 ganadas, 5 perdidas, 11 empatadas)

Tras la completa derrota del encuentro pasado todo el mundo dudaba de que Botvínnik hiciese uso de su derecho a la revancha. Pero quienes así pensaban ignoraban la capacidad de Botvínnik para aprender de sus errores, y recuperó su corona con claridad.

Año: 1960
Ciudad: Moscú (Rusia)
Contrincantes: Botvínnik contra Tal
Resultado: 8,5 – 12,5
Campeón: Tal (6 ganadas, 2 perdidas, 13 empatadas)

Su tercer contrincante como campeón del mundo fue Mijaíl Tal, un joven jugador (23 años), imaginativo de la nueva hornada soviética, que nunca había jugado contra él. El juego de Tal le desconcertó. Tal, a la menor ocasión, organizaba tal barullo en el tablero que obligaba a cálculos profundos, y esto fue minando la resistencia de Botvínnik, y perdió el primer encuentro. Pero, una vez más, Botvínnik aprendió de sus errores, estudió el estilo de juego de Tal y recuperó la corona de nuevo.

Año: 1961
Ciudad: Moscú (Rusia)
Contrincantes: Tal contra Botvínnik
Resultado: 8 – 13
Campeón: Botvínnik (10 ganadas, 5 perdidas, 6 empatadas)

Año: 1963
Ciudad: Moscú (Rusia)
Contrincantes: Botvínnik contra Petrosian
Resultado: 9,5 – 12,5
Campeón: Petrosian (5 ganadas, 2 perdidas, 15 empatadas)

En este encuentro Botvínnik ya tenía 52 años y se enfrentaba a otro de los grandes talentos de la escuela soviética. Esta vez no había posibilidad de revancha. Botvínnik perdió el encuentro, esta vez sí, superado por un nuevo ajedrez.

Frases célebres que se le atribuyen

  • «El ajedrez es el arte del análisis».
  • A Kaspárov cuando tenia 15 años «Tienes que pensar con tu propia cabeza, siempre hay que dudar, buscar la verdad».
  • «Realizar análisis permite aprender a pensar y a calcular».
  • «Es imposible comprender el Ajedrez sin mirarlo con los ojos de Capablanca».
  • «El ajedrez es arte y es cálculo».
  • «Un maestro de ajedrez tiene que dedicar atención a la solución de estudios. Esto proporciona un pensamiento objetivo y un cálculo exacto».
  • «El mayor placer es cuando uno siente que está pensando y esto con lo que mejor se logra es con el ajedrez».
  • «El mayor arte del jugador consiste en explorar las posibilidades de llevar la partida a una posición en que los normales valores relativos de las piezas dejen de regir».
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