El argumento del relojero: refutación simplificada

En los últimos tiempos se ha escrito mucho tratando de refutar el argumento del relojero propuesto por William Paley para demostrar la existencia de Dios, desde «El relojero ciego» de Richard Dawkins hasta el clásico «El origen de las Especies» del propio Charles Darwin, pero tales argumentos, por sesudos, no nos adecuados para una discusión viva, ya sea de palabra o en un foro. Aquí escribiré una refutación simple, pero fundamentada, que sí se pueda usar, y que en el fondo está en la base de estos grandes libros. La idea es antigua, anterior al propio Darwin, pero ha sido resucitada por los defensores del «diseño inteligente» como argumento fuerte; travestido en complejidad irreductible.

El argumento del relojero viene a decir lo siguiente: Supongamos que no sabemos qué es un reloj, y que encontramos uno tirado en el suelo, en la naturaleza. ¿Acaso no nos preguntaríamos, quién diseñó ese objeto, quién lo construyó, con qué propósito se hizo? El reloj es una máquina tan compleja que no es posible que exista por azar. Al igual que el reloj, los organismos vivos son tan complejos y funcionan tan como máquinas que no es posible admitir que existan si no fueron creados por un diseñador. Así, Paley encuentra en la naturaleza características que sólo son posibles si han sido creadas por Dios.

El problema del argumento del relojero es dejarnos fascinar por el ejemplo. Yo, desde luego, si me encontrase un reloj en la naturaleza sí que me haría esas preguntas, y si me encontrase un ordenador, o un libro. Todos ellos son objetos complejos y fascinantes, y podemos suponer que no hay en la naturaleza objetos tan complejos como ellos; aunque podríamos discutir sobre la complejidad de la estructura de la Tierra, o el sistema solar, o las estrellas o las galaxias, etc.

Ahora supongamos que en lugar de un reloj lo que encontramos es un martillo. Este objeto es bastante simple y se me ocurren un montón de cosas estrictamente naturales y no biológicas más complejas que él. ¿Acaso no nos haríamos las mismas preguntas? Yo desde luego sí. Es más, los arqueólogos se dedican a eso. Los arqueólogos que estudian el Paleolítico se hacen esas preguntas cuando encuentran lascas de piedra que resultan ser puntas de flecha, hachas o cuchillos; y en las más antiguas es muy difícil diferenciar las lascas naturales de las que fueron hechas por los seres humanos.

Así pues, la pregunta de quién diseñó esto no se desata por encontrar un objeto complejo, si no por encontrar un objeto que no pertenece a la naturaleza. Si considerásemos que pertenece a la naturaleza no nos haríamos esa pregunta. Al final la tesis de Darwin es esa: que los seres vivos son tan parte de la naturaleza como las piedras, y que están aquí por procesos azarosos, aunque sean más complejos.

Como se puede ver se trata de una falacia de definición, o de palabras equívocas:

Un reloj (las cosas complejas) a
Tienen un diseñador b
La vida es una cosa compleja como un reloj c = a

Si a entonces b
y c es igual a a
luego c entonces b

El problema es que c no es igual a a, la vida, por compleja que sea no es como un reloj; y dar el paso a que el diseñador es Dios es una falacia de falso dilema, ya que se nos hace asumir que la única opción para un diseñador de la vida es Dios.

Dejémonos de ejemplos y tratemos de abstraer un poco más. ¿Si me encuentro algo, acaso no me preguntaré de dónde viene? Está aquí por alguna causa, y toda causa tiene su efecto, y si está aquí es porque proviene de algo, no puede provenir de la nada, ¿nos podemos remontar indefinidamente en las causas y los «provenires»? ¡Un momento! ¿De qué me suena todo esto? ¡Ah, sí! Son la segunda y tercera vías de santo Tomás para conocer la Dios. Él lo explica mejor, pero las refutaciones de las vías de santo Tomás son conocidas. Al final da un salto mortal: «como no puedo remontarme más, el origen es Dios», que como todos sabemos es Diego Armando Maradona.

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4 comentarios en “El argumento del relojero: refutación simplificada

  1. En realidad…no has refutado nada. El 70 por ciento del articulo describes el problema y el 30 haces burla de el. Pero, no aportas argumentos. El planteamiento de que no pertenece a la naturaleza, cuando el problema a resolver, es sí hay o no hay un Creador de ella, es desconcertante.

      • eso del planteamiento semantico, que dices que el reloj no es igual que la naturaleza, es una falacia de falso dilema, ya que no estamos hablando de si se parece o no los rasgos fisicos del reloj vs la naturaleza, la analogia del relojero por eso se utiliza en forma de ANALOGIA, no son los mismos objetos, pero extrapolan una buena analogia teleologica, que eso es lo que es. y no de analogia de.. haber cuanto se parece fisicamente un reloj con la naturaleza jaja, hay que revisar como se juega con las analogias y veras que es permitida tal comparacion en la logica de filosofia analitica, c=a

  2. Es bastante conocida la estrategia de cambiar el planteamiento original para que resulte un argumento absurdo o fácil de vencer. Después de explicar la analogía pasas a corregirla diciendo:

    “Así pues, la pregunta de quién diseñó esto no se desata por encontrar un objeto complejo, si no por encontrar un objeto que no pertenece a la naturaleza. Si considerásemos que pertenece a la naturaleza no nos haríamos esa pregunta.”

    Tal vez no lo entendiste. Te sugiero que lo leas detenidamente en Wikipedia. Está bastante bien explicado. En parte dice:

    (La analogía del relojero): “Al observar un mecanismo tan sencillo como un reloj a nadie se le ocurre dudar que éste es el producto de una creación, que es el resultado de un trabajo intencional. A ninguna persona en su sano juicio se le puede ocurrir pensar que un mecanismo como el del reloj, con sus engranajes dentados, su solenoide y su bobina dispuestos de manera precisa entre sí para funcionar y medir el tiempo es consecuencia de una sucesión de casualidades que, progresivamente, han ido dando forma a sus partes y que, además, han dado con el acople entre sí de dichas partes para dar con la función deseada. ¡Nadie que no esté loco puede pensar que un reloj es consecuencia del azar! Así pues, ¿quién puede pensar que un organismo como el humano, mucho más complejo que el de un reloj, es producto del azar? A ninguna persona razonable se le puede ocurrir negar que todo ser vivo, con sus partes dispuestas entre sí idóneamente, cada una cumpliendo su función, su finalidad, interdependientes entre sí es el producto de un artesano sumamente hábil y poderoso que nos concibió. Nadie en su sano juicio puede dudar que somos criaturas de Dios.”

    Por eso te explayas razonando contra molinos de viento, monstruos imaginarios. ¿De verdad crees que un argumento que tantas personas aceptan, incluyendo a personas de la ciencia, lo puedes derribar tú de un par de patadas? No digo que no haya contra-argumentos que debamos tomar en cuenta, pero sí que debes preparar mejor lo que vas a decir, no sea que tu disertación quede reducida a lo que al final has empleado: burla sin argumentos, dar por sentado que la refutación a los argumentos de “santo Tomás” son conocidos y para qué molestarse en hablar de ellos. Sin mencionar la “audaz” ecuación (a, b, c) con la que quizá hasta creas que has dado una solución matemática a la cuestión. Y una sugerencia, desde el cariño, antes de soltar un escrito en la red reléelo y púlelo también a nivel gramatical. Quizá mejore sustancialmente, y podamos comprenderte mejor, sin tener que presuponer lo que pretendes decir.

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